En biología, la polinización cruzada es el proceso por el que el polen viaja de una planta a otra. Y en ese viaje, algo que antes no existía empieza a florecer. En Fundación Itaú abrazamos ese concepto para nombrar algo que venimos construyendo hace tiempo: la posibilidad de que arte y educación se encuentren. La Polinización Cruzada es, sobre todo, un espacio habilitante para la transformación social. No se trata simplemente de sumar actividades artísticas a lo educativo o de acercar contenidos pedagógicos al arte. Va más allá. Se trata de bucear, explorar, imaginar, colaborar, equivocar y acertar caminos. Porque la música, el teatro o la danza, llegan a lugares que la educación formal por sí sola no siempre logra recorrer.