¿Cuál fue la motivación que te llevó a escribir “Descolgando el cielo”?
La motivación fue el mundial de Sudáfrica, porque ahí se empezaron a ver los resultados de un proceso de varios años de todo un equipo comandado por Tabárez. Fue muy emotivo todo lo que sucedió y ese fue un gran impulso. Pero por otro lado creo que para todos los músicos, o para todos los que tenemos esa pasión futbolera es un gran sueño escribir una canción de la camiseta celeste. Tal vez el impulso vino un poco por ahí y también en paralelo yo estaba escribiendo canciones para un disco que se llamó “Ilustrados y Valientes”, que es bastante temático. Una de las pasiones de los uruguayos es el carnaval y la otra es el fútbol, entonces me parecía que estaba bueno incluir en este disco una canción que hablara de nuestra camiseta ya que el disco tiene un nombre que es parte de una frase artiguista: “sean los orientales tan ilustrados como valientes”. Yo tomé parte de la frase para el título del disco.
¿Te acordás dónde la compusiste?
La compuse en mi casa en El Pinar, en dos lugares físicos de la casa entre el 2010 y el 2011. Surgió primero la música y después la letra y la canción salió para la Copa América del 2011.
¿Cómo es proponerse componer una canción sobre la selección uruguaya con todas las que ya existen?
No es nada fácil. Y creo que cada vez es más complicado, porque aparecen muchas canciones y algunas quedan más que otras en la memoria colectiva de la gente. Hay imágenes y datos históricos que es importante no dejar de lado y hay que buscar la forma de decirlos de otra manera. Según la música que uno componga es necesario tener bastante poder de síntesis. En este caso yo lo tuve que tener por la forma musical que elegí. Es una milonga medio candombera, fusionada con un poquito de murga. Luego intentar que tenga poesía, que dentro de sus ritmos hayan cosas que tengan que ver con nuestros géneros y que la línea melódica quede en el imaginario de la gente.
Por un lado es importante no dejar de lado cosas que en la historia han sido hitos en nuestro fútbol y por otro lado hay tener presente que vivimos en otro tiempo. Está bueno que diferentes generaciones se identifiquen con la canción. Esta es una canción de Uruguay que estaba direccionada a la camiseta celeste en todas sus formas deportivas.

¿Qué aporte hace esta canción al cancionero vinculado a la selección uruguaya de fútbol?
No sé si aportó la canción. Creo que cada persona que hace una canción para la camiseta o para la selección uruguaya lo hace desde un lugar de mucho respeto, amor y sensibilidad. Yo intenté hacer una canción linda. Y bueno si en algún lado de su contenido la gente se identifica, es una tarea lograda. Hay dos frases que están dentro de la canción y que a mí me parece que han sido un acierto. Una es la que dice “milagro que nos abraza en el minuto final”, porque siento que a los uruguayos siempre nos pasa eso y la otra es “nunca favoritos siempre desde atrás”. Pero después que uno hace la canción ya no es más propia y pasa a ser de la gente. La gente la toma, la canta y sobrevive o no.
De alguna forma tomaste lo que la gente canta en el estadio para construir el estribillo de la canción. Cómo surgió la idea de incluir el “soy celeste”?
Yo siempre que iba al estadio veía que la gente cantaba “soy celeste, soy celeste” que es un cántico muy metido en todo el pueblo y me parecía que ahí había algo importante para hacer una cita. Lo que hice fue pasar a tonalidad menor esa melodía. La cambié de modo porque la gente la canta en mayor y le agregué un “soy”. En lugar de decir “soy celeste” dice “soy celeste soy”.

¿Sos un tipo futbolero?
Sí, desde muy niño. Soy futbolero y carnavalero. Son dos pasiones que siempre tuve. Jugué en un cuadro de barrio y tuve la suerte y el honor de ser dirigido por el maestro Tabárez en divisiones inferiores de Bella Vista, cuando tenía 16 años. Practiqué en Liverpool también y llegué a jugar un partido amistoso contra Racing Club de Montevideo. Así que no solo lo practiqué, sino que siempre me gustó el deporte como arte. Me atrae el jugador habilidoso y esa forma de moverse dentro de la cancha. Eso siempre me impactó mucho.
¿Qué recuerdos tenés del maestro Tabárez como director técnico?
Tengo un recuerdo muy lindo de Tabárez. Yo practicaba en las canchas que están en Camino Santos y Garzón cerca de las vías del ferrocarril en el Campo del Polo. Era un grupo grande de gurises y recuerdo que llamó a los padres para hacer una reunión y nosotros estuvimos presentes ahí. Sus palabras me conmovieron mucho y me llamaron mucho la atención. Todo su pensamiento y su ideología puesta en el equipo, él ya venía practicando eso en esa época. El darle importancia al fútbol desde un lugar deportivo pero también con valores, con el ser humano en el centro. En aquella reunión recuerdo claramente que les dijo a los padres que era muy importante tener herramientas para desarrollarse en la vida ya que en el fútbol a algunos se les da y a otros no. Yo era un gurí pero me impactó su discurso.
¿En esa época ya hacías música?
No, salía en una murga de niños. Estudiaba pero no hacía música profesionalmente.
¿Te lo cruzaste a Tabárez más adelante?
Me lo he encontrado un par de veces. Luego que la selección uruguaya tuvo su pasaje por el mundial y quedamos en el cuarto puesto fui a cantar la canción al Palacio Legislativo con el recibimiento a la selección y luego que obtuvimos la copa América en 2011 tuve la suerte de ir a Argentina y ver octavos de final, semifinal y estar presente en la final. A la vuelta hubo un evento que creo que fue en el cine Plaza y estuve conversando con él un rato y se acordaba de mí cuando era un gurí y jugaba al fútbol. Por otro lado yo tenía una relación muy linda con sus hijas porque eran hinchas de la Murga Contrafarsa.
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Entrevista: Moriana Peyrou
Para Fundación Itaú Uruguay